Platos Principales

Paté de tofu a las finas hierbas

¡Hola Veggiecolas!

¿Sois de los que pensáis “yo nunca sería veganx porque soy incapaz de dejar el queso”? Nosotras también lo pensábamos. Sin embargo, no lo echamos en falta en absoluto. ¿Queréis saber cómo lo hacemos?

En primer lugar y lo más importante de todo es que tus convicciones sean firmes. Cuando consigues esto, no te va a costar nada dejar atrás la alimentación que conlleva sufrimiento animal, hasta incluso puede que te de asco ver un filete de ternera o una cuña de queso.

Y en segundo lugar, hay que descubrir la amplia variedad de productos que ofrece la alimentación vegana. Muchos de ellos no son nada extraños, pero la gente que no está acostumbrada a este tipo de cocina parece que los omite de su conocimiento (seguro que más de uno se ha preguntado o le han preguntado “¿y entonces, qué comes?). Mientras que otros pueden resultar más extravagantes si nunca has oido hablar de ellos.

Nosotras tenemos amor incondicional por la levadura nutricional (en su defecto, la levadura cerveza, que es más barata, aunque no sabe exactamente igual). Tiene un sabor umami que recuerda bastante al queso. Puede espolvorearse directamente sobre cualquier plato, como si fuese queso rallado, o incluirla en recetas a las que queramos darle ese toque característico a queso, como es en este caso particular.

¿Queréis descubrir cómo hacer un queso untable vegano en menos de 10 minutos, y que además de estar delicioso, es alto en proteínas?

¡Allá vamos!

RECETA:

  • 1 bloque de tofu (290g escurrido)
  • 1 CS vinagre de manzana o zumo de limón
  • 1 CS aceite de coco
  • 1 diente de ajo
  • 1 cp cebolla en polvo
  • Hierbas aromáticas al gusto: En nuestro caso, 1 cp orégano, 1 cp tomillo, 1/2 cp perejil y 1/2 cp eneldo
  • Pizca de pimienta negra
  • 1 CS shiro miso
  • 2 CS levadura de cerveza
  • Bebida vegetal de almendras al gusto (usamos la de almendras por ser la más neutra de sabor)

 

PROCEDIMIENTO:

1. Desmigajamos el tofu y lo añadimos a un recipiente junto con el resto de ingredientes, menos la bebida vegetal.

2. Batimos mientras vamos agregando la leche de almendras poco a poco hasta conseguir la textura deseada.

3. Guardamos en un recipiente hermético.

4. Podemos servir este delicioso queso untable en unas clásicas tostadas con finas rodajas de tomate, como salsa de zoodles (espaguetis de calabacín) o pasta, cómo si fuera queso fundido en pizzas o para gratinar berenjenas rellenas, canelones…

Mi pasión por la cocina y la nutrición me llevo a descubrir esta filosofía de vida. Con más corazón que una alcachofa.

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