Platos Principales

Crema de castañas

¡Hola Veggiecolas!

Os dejamos una receta con el ingrediente estrella de esta época del año. Si sois de lxs que vais corriendo al puesto de castañas más cercano esta receta os va a encantar, es muy sencilla y está buenísima.

 

Ingredientes (6-10 raciones, según el tamaño)

  • 400g de castañas peladas (os recomendamos que las compréis secas, cocidas o congeladas, porque el proceso de pelarlas resulta algo tedioso. En caso de que las compréis al natural, necesitaréis aproximadamente el doble de cantidad)
  • ½ Cebolla grande
  • 2 Puerros
  • 1 Manzana roja
  • 500ml Caldo de cebolla
  • 1 CS Salsa tamari
  • ½ T Leche de coco
  • 1 cp Miso blanco
  • 1 cp Tomillo
  • 500-750 ml de líquido: Esto es al gusto, en función de la consistencia que queramos conseguir (tener en cuenta que si dejamos reposar la crema se convertirá más densa). Podemos añadir agua, bebida de almendras, más caldo de cebolla o más leche de coco, en función del sabor que queramos intensificar. En nuestro caso, utilizamos en total 1L de caldo de cebolla y ½ T de agua.

 

Procedimiento:

1. Si utilizamos las castañas crudas, dejamos a remojo en agua caliente la noche anterior. Si son al natural, tendremos que hacer un corte longitudinal o en cruz y calentarlas ligeramente en el microondas, una olla o al horno durante 2-4 minutos para poder pelarlas. Si son congeladas, seguiremos las instrucciones del envase.

2. Lavamos, troceamos y pochamos la cebolla y el puerro en una olla a fuego medio durante 5 minutos.

3. Pelamos y cortamos la manzana a trocitos y la añadimos durante 5 minutos más.

4. Agregamos las castañas peladas y 500 ml de caldo de cebolla. Dejamos hervir 20-30 minutos (hasta que las castañas estén tiernas, si son secas tardarán más)

5. Añadimos la salsa tamari, la leche de coco, el miso y el tomillo. Removemos y dejamos aromatizar un par de minutos.

6. Apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos. A continuación, trituramos hasta conseguir una textura homogénea. Este es el momento de añadir más líquido hasta conseguir la consistencia deseada para nuestra crema.

7. Podéis servir en un plato hondo o en raciones más pequeñas, como si fuera un chupito de gazpacho. Además os aconsejamos que la toméis fría porque realza su sabor.

 

Mi pasión por la cocina y la nutrición me llevo a descubrir esta filosofía de vida. Con más corazón que una alcachofa.

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