Dulces

Cookies veganas de garbanzos

¡Hola Veggiecolas!

Estamos enamoradas de los garbanzos. Desde que somos veganas, hemos descubierto que su versatilidad en la cocina es infinita. Emplearlos en recetas dulces puede ser una forma muy interesante de incorporar legumbres en la dieta de aquellas personas a las que no les gusten o les cueste incorporarlas en su alimentación.

Estas galletas quedan ligeramente crujientes el primer día, después se van reblandeciendo. Aun así, no dejan de estar buenísimas, y para nada saben a garbanzos. Y a diferencia de las cookies del supermercado, estas “bizcolletas” son muy nutritivas y saludables.

¡Vamos con la receta!

 

Ingredientes

  • 250 g de garbanzos cocidos
  • 1/4 T (60g) mantequilla de cacahuete
  • 1 CS aceite de coco
  • Esencia de vainilla
  • 2 CS sirope de dátil (o unos 6 dátiles deshuesados y previamente remojados)
  • 2 CS de harina (a nosotras nos gusta con harina de coco, harina de almendra y/o copos de avena)
  • 1 cp bicarbonato 
  • 2-3 onzas de chocolate 90%

 

Procedimiento

1. Precalentamos el horno a 160ºC

2. Trituramos los garbanzos con la mantequilla de cacahuete, el aceite de coco, la esencia de vainilla y el sirope de dátil.

3. Añadimos la harina y el bicarbonato. Volvemos a triturar (puede que tengamos que ayudar a la máquina bajando la mezcla de los bordes. También podéis añadir un par de cucharadas de leche vegetal).

4. Cortamos las dos onzas de chocolate a trocitos pequeños y los añadimos a la masa de galleta en un bol. Integramos con ayuda de una cuchara y, opcionalmente, refrigeramos durante unos 30 minutos (esto es simplemente para que adquiera más consistencia y sea más fácil formar las galletas).

6. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal engrasado con unas gotitas de AOVE, y vamos colocando bolitas de la masa encima, que aplastaremos con ayuda de las manos hasta darle la forma y grosor que más nos guste.

7. Horneamos durante 20-25 minutos a 160ºC (controlando que no se nos quemen).

8. Las guardamos en un tarro hermético dentro de la nevera.

9. ¡A disfrutar!


Nota: Esta receta se puede hacer de muchas formas diferentes. También hemos probado a hacerlas con tahini blanco y esencia de chocolate blanco (en lugar de la mantequilla de cacahuete y la esencia de vainilla), y nos encantan. Si queréis hacerlas chocolateadas, cambiar la harina por cacao puro en polvo. ¡Incluso hemos mezclado la masa con un poco de leche vegetal y nos la hemos comido a cucharadas!.

Mi pasión por la cocina y la nutrición me llevo a descubrir esta filosofía de vida. Con más corazón que una alcachofa.

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