Cultura vegana

6 motivos por los que ir a la manifestación antitaurina del domingo

¡Hola veggiecolas!

Como ya sabréis, este domingo 27 de Mayo a las 11 horas tenemos una cita con la manifestación antitaurina con salida en la Puerta del Sol de Madrid, organizada por la coalición Tauromaquia es violencia.

Es evidente que nosotras nos mostramos radicalmente en contra de cualquier tipo de maltrato animal, especialmente si la causa el interés por disfrazar a las aberraciones de espectáculo. Dejando esto como causa principal más evidente, a continuación os contaremos seis motivos por los que la asistencia el domingo es casi obligatoria:

 

1. El ambiente está caliente.

No es una casualidad que esté habiendo multitud de manifestaciones y concentraciones de diferentes naturalezas por la lucha de nuestros derechos, todas ellas suponen un conjunto que forma una reacción social a la opresión que estamos viviendo, y contra la que debemos luchar por cada uno de sus puntos.  Es importante que todas las protestas pongan de manifiesto una propuesta política y social lo más completa posible, para dejar claro lo que queremos como pueblo. Queremos un país feminista, con libertad de expresión, transparente, en el que podamos pagar el alquiler y por supuesto, también antitaurino.

 

2. Esta vez puede ser real.

Hace décadas que el colectivo antitaurino nos manifestamos por los derechos de los toros, una lucha que en muchas ocasiones ha parecido caer en saco roto cuando se ha llevado a las esferas políticas. Años de pelea en los que no veíamos progreso real desde la prohibición en 1991 en Canarias (muy condicionada por dificultades logísticas). Sin embargo, la prohibición de los toros en Cataluña en 2010 no sólo arrojó esperanza, sino que puso en evidencia el poco interés de la población general por esta decrépita tradición, siendo el principio de una posible cadena a la que siguió la prohibición de la muerte del toro de de la Vega en 2016 y por la que aún queda mucho trabajo por hacer. Apoyar su prohibición en Madrid puede suponer un golpe rotundo, una expresión definitiva como posicionamiento multitudinario en contra. Y aunque somos conscientes de que la coalición Mariano no va a prohibirlos, este manifiesto servirá para dejar claro que la abolición de la tauromaquia es un requisito indispensable que otras formaciones políticas deberán cumplir.

 

3. El movimiento taurino está moribundo.

Cada vez somos más quien nos oponemos a esta tradición más propia del siglo XIX que del XXI, y los datos lo demuestran, desde el año 2011 hasta el 2017 han descendido un 32,2% los festejos taurinos, o lo que es lo mismo en siete años se han celebrado 737 festejos menos. Coloquialmente se puede decir que sólo son cuatro cuñaos.

Datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Fuentes: tabla 1 y tabla 2

 

4. Lo pagas con tu dinero.

Fuera del maltrato animal, que se pague con nuestros impuestos es algo que solo de pensarlo me hierve la sangre. Según un estudio realizado por la Fundación Altarriba, las subvenciones a las corridas de toros fueron de 564 millones de euros en el año 2007. Dinero que va a una “fiesta” la cuál no interesa al 72,1% de lxs españoles (según la encuesta de la consultora Gallup), un dinero que podría ir destinado a la educación o a la sanidad, un dinero que estamos obligados a dar ya que no nos dan otra opción ¿por qué no ponen una casilla como la de la iglesia y que la marque quién quiera? ah espera, que ya hemos visto que son cuatro cuñaos… 

 

5. Por lxs niñxs.

Ya en el año 2014, la ONU declaró que la tauromaquia vulnera la Declaración de Derechos del Niño. Aun así siguen existiendo escuelas taurinas donde la edad mínima para entrar son 9 años y vemos iniciativas como la del palco infantil de Córdoba para promover la asistencia gratuita de menores de 5 a 12 años a las corridas de toros. Cuatro años más tarde, la ONU insiste, “A fin de prevenir los efectos dañinos de la tauromaquia, el Comité recomienda que el Estado prohíba la participación de menores de 18 años como toreros y espectadores en corridas de toros“. Gehad Madi, miembro del comité añade que “usar a niños como toreros es un ejercicio violento” y “también lo es si los niños son espectadores”.

Un texto de la CoPPA (Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos), un colectivo formado por profesionales y expertos en el ámbito de la psicología, la psiquiatría, la pedagogía, la sociología y los derechos humanos, redacta lo siguiente: “Un gran conjunto de investigaciones demuestra que el maltrato animal está estrechamente relacionado con diversos crímenes y conductas violentas hacia seres humanos. El vínculo entre el  maltrato animal y la violencia doméstica, el maltrato infantil y de ancianos y otras formas de violencia interpersonal es especialmente alarmante. Los estudios demuestran que el maltrato animal puede impactar el desarrollo de la empatía en niños y perpetuar el ciclo de violencia. Los niños expuestos al maltrato animal son más vulnerables y más proclives a exhibir futuros comportamientos violentos.”

Si no se les permite la entrada en el cine a películas donde aparece violencia ficticia, ¿no te parece incoherente que puedan asistir a un acto que consiste en violencia real? Una violencia que ha demostrado tener consecuencias psicológicas y que además es aplaudida y celebrada normalizando y empeorando dichas consecuencias. Una vez más las víctimas sxn los niñxs y los responsables lxs adultxs.

 

6. También es una cuestión de clase.

El hecho de que un colectivo minoritario muy concreto, normalmente simpatizantes de ideas y costumbres casposas, pueda decidir lo que se hace con tus impuestos supone un claro síntoma de poca salud democrática. No me refiero tanto al público sino a los toreros y personas que viven de la tauromaquia, que siguen financiándose con dinero público para catapultarnos hacia el pasado y a perpetuar sus privilegios. Supone otro ejemplo clasista en el que un pequeño colectivo al que le viene regalado por herencia manda sobre los demás y administra sus bienes, su ideología y su imagen pública, contando con que también se adueñan de la imagen de España para utilizarlo como símbolo de algo que no nos representa.

Amo a los animales. Algunas personas dicen que soy radikal. Fundadora de Veggiecolas.

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